Entierro del Dr. Arcadio Supelano Medina asesinado en Chiquinquirá

En 1931 comienza una persecución contra los conservadores en algunas zonas, orientada a debilitar ese partido. Esa violencia fue feroz y se convirtió en el preámbulo para lo que sucedería.

El cambio en la dirección del gobierno, de conservadores a liberales en el año treinta y el trato dado en algunas regiones a los contrarios del régimen, promovieron alteraciones del orden público en los primeros meses del 1932 en diferentes departamentos del país. Parecidos encuentros se habían presentado en otras épocas, con la diferencia de que el restablecimiento del orden había estado a cargo del ejército, mejor preparado como organización armada e imparcial. En esta nueva emergencia, la Policía, la nueva policía liberalizado de Olaya Herrera, fue enviada a esas regiones para participar en las labores de pacificación y ciertamente no fue ajena a la lucha que se libraba. Había sido integrada por personas de firmes convicciones políticas, para esas convicciones políticas. Por eso muchas veces sus actuaciones fueron más parcializadas que profesionales y más persecutorias que protectoras. No fueron ciertamente agentes de la ley ni obraron sujetos a ella; fueron exponentes de unas ideas políticas, que guiaron sus actuaciones y, en muchos casos, determinaron violentas reacciones que agudizaron el enfrentamiento de los conservadores, que no estaban convencidos de haber perdido todo el poder, y los liberales, que anhelaban ansiosamente la totalidad del gobierno en forma inmediata.

Político conservador boyacense, Senador Arcadio Supelano Medina asesinado en su residencia en la plaza de Chiquinquirá

El 29 de marzo de 1931 es asesinado a manos de un francotirador en plena plaza de Chiquinquirá el senador conservador, Arcadio Supelano Medina, al dirigirse a una multitud desde un balcón. Muy pronto la violencia se extiende a Santander y a la Provincias del Norte de Boyacá.  Esta guerra civil de los 30  se agrava con la conocida matanza de Capitanejo en la provincia de García Rovira y muy pronto se extiende a Santander del Norte. En 1934 es asesinado en la población de Socha el general Clímaco Sánchez y su hijo.

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