Para la década del 30, los Jesuitas establecidos en Colombia atravesaban una difícil situación económica y administrativa del Colegio Nacional de San Bartolomé, el cual había sido fundado por el Arzobispo de Bogotá Bartolomé Lobo Guerrero el 27 de septiembre de 1604; obra educativa que era administrada por la nación, para lo cual temían que el colegio fuera a quedar en manos del gobierno nacional de la época.

Como la situación era tan grave, los Jesuitas decidieron construir un claustro con altos estándares educativos ubicado en la Quinta La Merced y para llegar a solventar un posible traslado del claustro de la Plaza de Bolívar, dicha construcción comenzó a funcionar desde febrero de 1941 como Colegio San Bartolomé La Merced.

Regresar