En la ciudad de Bogotá se encontraban los hermanos antioqueños Juan Manuel y Manuel Antonio Arrubla. Los Pérez de Rubla desde el siglo anterior habían cambiado su apellido por el de Arrubla y en Bogotá los dos hermanos se habían dedicado, además de actividades comerciales, a la construcción. Es Juan Manuel quien adquiere de diferentes propietarios, entre ellos Rosalía Sanz de Santamaría los predios sobre la Plaza de la Constitución. Aprovechaba porque las edificaciones se encontraban en ruinas desde el temblor de 1827, unos quince años atrás. Las propiedades de Arrubla le dan unos 50 o 55 metros de frente entre la Calle de Santa Clara (calle 10) y Calle de San Miguel (Calle 11), lo que le permite construir una nueva edificación y el municipio propietario de la otra mitad de la cuadra también había decidido la construcción de una edificación para su servicio.

Ahora bien, el aspecto más significativo del proyecto aprobado por el Cabildo para su nuevo edificio se refería a la formación de un amplio pórtico sobre su fachada principal, es decir sobre la Plaza de la Constitución, y seguramente hacer algunos locales comerciales en el piso bajo. Todo resultó apropiado para Arrubla, pues apoyado en su experiencia de largos años en la construcción y reparación de casas, obtuvo fácilmente el contrato de construcción del nuevo edificio, y de inmediato inició todas las obras, tanto las correspondientes al Municipio como las pertenecientes a sus dos predios. De inmediato propone prolongar el pórtico o soportal por toda la cuadra integrándolo a sus propiedades. La idea fue aceptada rápidamente, pero el comercio situado al norte, sobre la calle de Florían y al sur, sobre la calle de Santa Clara, protesta de inmediato, puesto que las Galerías se encontraban situadas a continuación de las calles respectivas, ocupando parte de la superficie de la Plaza de la Constitución. No obstante, el Cabildo impartió su aprobación, aunque ante el reclamo elevado por el Secretario del Interior y Relaciones Exteriores (ministro), se optó por convocar un Cabildo Abierto, el cual se realizó el 22 de marzo de 1846. La idea inicial fue aprobada en su totalidad, quedando de esa manera ratificada la aceptación de la propuesta y la edificación de las galerías con dos pisos y locales y un tercer piso de vivienda y oficinas. El edificio propuesto resulta de esa manera formado por 30 módulos de aproximadamente 3.53 metros.

Alberto Corradine Angulo

Aparentemente la mayor parte de la construcción fue terminada hacia el año de 1848 quedando la Casa Consistorial y las Galerías Arrubla con una misma fachada.

Regresar