El retorno de los cavernícolas

Mariano Ospina Peña

Donald J. Trump es el hombre que ha logrado con su teatro y discursos de odio, cautivar el público estadounidense . El Partido Republicano defiende el capitalismo salvaje en el mercado libre, la desregulación absoluta de la economía, libre empresa, una férrea defensa nacional, restricción a los sindicatos y aboga por valores tradicionales cimentados en el cristianismo. Durante la campaña presidencial, a pesar de un presidente demócrata, el partido Republicano era mayoría  54-44 en el senado, el Congreso 247-188, las gobernaciones 36-14 y Asambleas estatales 33-16.

Entonces ¿quién es éste nuevo Presidente republicano?

El magnate Donald Trump tiene 70 años, nació el 14 de junio de 1946 en Nueva York. Su pésimo comportamiento obligó a su padre enviarlo a la Academia Militar de Nueva York donde graduó 1964. Egresó como economista en 1968 del prestigioso Wharton School of Business y es el Presidente de The Trump Organization. En 1973, a los 27 años, Trump manejaba la empresa de su padre de 14 mil apartamentos en Brooklyn, Queens y Staten Island. A partir de 2003 se hizo muy popular en la TV con su reality El Aprendiz e hizo celebre la frase, ¡estas despedido! Una encuesta de USA Today en 2011 lo colocó entre los 10 hombres y mujeres más admirados en Estados Unidos.

Donald es hijo de Frederick C. Trump (1905-1999) y Mary Anne Macleod (1912-2000) una inmigrante escocesa. Fred, nacido en Nueva York fue un millonario promotor, constructor en finca raíz, llegando a ser el más importante de Nueva York. Fred era hijo de los inmigrantes alemanes Elizabeth Christ y Friedrich Trump (1869-1918) llegados a los Estados Unidos en 1885, donde Friedrich logró hacer fortuna manejando hoteles, restaurantes y burdeles en poblaciones de crecimiento súbito. En 1919, con la activa participación de su madre, Fred fundó Elizabeth Trump & Son Co una empresa de finca raíz en Brooklyn y Queens. Su hijo Donald, incursionaría en Manhattan.

En 1927, a los 21 años, Fred Trump, fue detenido por la policía por su participación en los disturbios entre la policía y mil miembros del Klu Klux Klan. Para quienes desconocen el KKK, es una organización creada hacia 1865 en la cual sus miembros son reaccionarios y abogan por la supremacía aria, segregación racial y discriminación contra católicos, judíos y negros. El gran Woody Guthrie, un cantante y compositor de música folk y arrendatario de Fred, le acusó de prejuicios y alentar odio racial. Dos años después de recibir el manejo de las empresas de su padre, en 1973, la Organización Trump fue demandada por no arrendar inmuebles a personas de raza negra. En 1979 un agente inmobiliario afirmó haber recibido instrucciones de no arrendar a negros y alentar a los ya existentes, en retirarse y entregar los inmuebles.

Un pobre magnate

Desde 1968 se unió a la empresa de su padre y heredó 250 millones de dólares (unos 1.7 mil millones hoy). En 2015 Forbes le atribuyó una fortuna cercana a los $4 mil millones de dólares, cifra que enfureció a Trump por considerar que su fortuna se acerca a los $10 mil millones, cifra que Forbes denominó “exageración 100%”. Sin embargo Bloomberg le adjudica apenas $2.5 mil millones. ¿Por qué el escándalo? Porque resulta que el mismo Trump le afirmó a la revista Rolling Stone: “Estoy en la carrera por la presidencia de un país que, esencialmente está en quiebra y requiere de un exitoso hombre de negocios”. Sin embargo los resultados de su gestión, aunque su sola herencia lo coloca, como dicen los gringos, en billonario, no es tan hábil y exitoso como él trata de mostrarse. Afirma tener ingresos anuales sobre los $400 millones de dólares, sin embargo expertos afirman que los retornos en sus inversiones son menores a aquellas de un fondo de pensiones. Lo que sí es cierto es que Trump transmite la habilidad de tener éxito.

El Político

Sus posiciones han sido contradictorias. Hasta 1987 perteneció al Partido Demócrata, entre 1989 y 1999 perteneció al Partido Republicano, entre 1999 y 2001 se unió al Partido Reformista del también magnate, Ross Perrot.  Luego fue un independiente hasta el 2012 cuando regresa al Partido Republicano. En varias oportunidades consideró ser candidato presidencial o candidato a la gobernación de Nueva York. Mientras fue demócrata, pregonaba el aborto, el derecho a elegir, ahora como republicano se denomina abiertamente en contra. Su plataforma política se basa en el populismo y apela a la clase trabajadora quienes se sienten desplazados por pérdidas de empleo y cambios étnicos y religiosos.

En junio de 2015 hizo el anuncio de su candidatura y arrancó con el lema: “Haremos de nuestro país grande de nuevo” y se comprometió con “ser el presidente generador de empleo, más grande creado por Dios”.

La decepción del gobierno Obama, llevó miles a las filas de Trump quien prometió “hacer los Estados Unidos Grande de Nuevo”. Entonces aplica su discurso de odio con él cuenta del famoso y eterno excepcionalismo estadounidense, que los convirtió desde 1898 en imperialistas, llevándoles a la cúspide entre todas las naciones. Con el nacionalismo romántico justifica ante los estadounidenses, pueblo profundamente religioso, fundamentalista y conservador, los atropellos a los más débiles, y por último, la creencia en la superioridad de la raza anglosajona. La otra parte de su electorado son los nativistas, quienes abogan para preservar su status, contra los recién llegados, o no legalizados. Todo lo anterior confirmado por su comentario, “los Estados Unidos entregó a Panamá, en forma estúpida, el Canal de Panamá a cambio de nada,” que causó indignación y donde el Concejo de Panamá le declaró persona non grata.

La posición de Donald es clara y contundente: Los inmigrantes ilegales en los Estados Unidos tienen que irse. No vamos a dividir familias, las mantendremos unidas, pero los ilegales tendrán que irse. Tendremos que crear todo un nuevo conjunto de estándares sobre la inmigración. Y fue más allá al comienzo de su campaña cuando acusó a México de enviar a Estados Unidos criminales y violadores. Después amplió su acusación y los denomino asesinos. Desde entonces ha prometido en forma reiterada, la construcción de un muro para sellar la frontera sur, que sería pagado por México ya que éste solo ha llevado sus problemas al pueblo estadounidense. Jan Brewer, ex-gobernadora de Arizona confirma “Trump dice las cosas como son. Todo el mundo lo sabe, nosotros tenemos que pagar la cuenta por la violencia que llega por nuestra frontera (con México), de los carteles de droga y contrabandistas, casas de entrega, esto ha sido horrendo. Ellos llegan por Arizona y luego terminan en otros estados y en el resto del país.”

En agosto de 2015 el diario Boston Globe publicó un artículo sobre dos seguidores de Trump, Scott y Steve Leader, quienes inspirados por la retórica antilatina de Trump, admitieron haber golpeado a un latino de 58 años y lo justificaron diciendo a la policía: “estaba bien en haber golpeado al hombre porque era hispano y vivía en la calle. Donald Trump tenía razón, todos estos ilegales deben ser deportados”. Trump los justificó afirmando que sus seguidores eran muy apasionados. También aprobó que un manifestante negro, fuera mal tratado, golpeado y pateado por sus seguidores. A Trump en los videos se le escucha decir “saquen a ese maldito de aquí”. Ese mismo mes hizo retirar por miembros de servicio de seguridad de una conferencia de prensa en Iowa al periodista Jorge Ramos.

Su xenofobia no se limita a los latinos y negros, sino también a los musulmanes y mintiendo, Trump afirma haber visto miles de musulmanes estadounidenses en Nueva Jersey, celebrando el ataque a  las Torres Gemelas de Nueva York en 2001. El 12 de julio, tras los ataques terroristas en París y California pidió el cierre total de fronteras para los musulmanes. Su voz sí tiene eco. Muchos republicanos de Carolina de Norte consideran que el islam debería ser ilegal en los Estados Unidos. Es más se niega en aceptar que Barack Obama nació en los Estados Unidos e insinúa que es el primer presidente musulmán.

Y es teatro cuando Trump dice de John McCaine, quien fue prisionero de guerra en Vietnam durante cinco años, considerado por los estadounidenses como un héroe, que Él no es un héroe de guerra. Él es un héroe porque fue capturado, hubo muchas personas que lucharon, no fueron capturados y tuvieron que sobrepasar muchas dificultades pero no reciben el merecido crédito. No sobra recordar mientras la guerra de Vietnam entre 1963 y 1975 obligó a miles de jóvenes de la generación de Trump a prestar el servicio militar, Trump logró evadirlo mediante 4 aplazamientos en razón a sus  estudios, y terminados estos, un dudoso aplazamiento médico.

También es teatro y esto le ha servido para que sea considerado misógino cuando tweeteó: Si Hillary Clinton no puede satisfacer a su esposo, que la hace creer que puede satisfacer América (Estados Unidos);o cuando ha denominado a mujeres, de quienes no gusta, “de cara y cuerpo horrible, cerdas gordas, perras, vagas y animales repugnantes.” Tras el 6 de agosto cuando la periodista Megyn Kelly le reclamó y enfrentó, la denominó despectivamente “una rubia tonta” (bimbo). El 7 de mayo tweeteó: 26 mil asaltos sexuales en las fuerzas armadas con solo 238 condenas. ¿Qué pueden espera estos genios si juntan hombres y mujeres?; En la revista Esquire afirmó en 1991, “Sabes, realmente no importa lo que los medios escriban de ti mientras tengas un culito (mujer) joven y hermosa”;

Trump, abiertamente aboga por legalizar la tortura y busca levantar la prohibición sobre la tortura del “submarino” en lo que están de acuerdo sus copartidarios y oponentes, Ted Cruz y Marco Rubio cuyos discursos no se alejan mucho.

Entonces continúa resonando el discurso de odio que pregona Trump, en vastos sectores de la población estadounidense. Ojala este no sea el preámbulo para el retorno de los cavernícolas en la gran nación del norte.

Al alcanzar la presidencia Trump, se truncaran los avances que ha hecho Obama con Cuba, Latinoamerica no tendrá ninguna prioridad en su gobierno y al igual a Teodoro Roosevelt abogara por una diplomacia muy agresiva, que en lugar de buscar soluciones, generará conflictos. Probablemente la guerra contra las drogas volverá a ser responsabilidad de los países productores y nuestras relaciones con Estados Unidos se narcotizarán con lo cual el proceso de paz podrá perder la totalidad del apoyo estadounidense.