La Era Espacial

Todo había comenzado al finalizar la Segunda Guerra Mundial dentro de los muros del ultra secreto instituto de investigación NII-4 en el suburbio de Bolshevo en Moscú, lugar de soporte para el recién inaugurado programa para el desarrollo de misiles. Mikhail Tikhonravov, un veterano de la investigación soviética sobre cohetes en los años 30, fue transferido en calidad de segundo al mando del nuevo instituto.

En 1954 Sergei Korolev se dirigió a Dimitri Ustinov, Ministro de las Industrias de Defensa soviéticas con la propuesta para el desarrollo de un satélite artificial y le adjunto un informe de Mikhail Tikhonravov haciendo énfasis en que el lanzamiento de un satélite orbital era una etapa inevitable en el desarrollo de la tecnología de cohetes.

El 29 de julio el Presidente estadounidense, Eisenhower anunció por medio de su jefe de prensa que los Estados Unidos lanzarían un satélite artificial durante el Año Geofísico Internacional (1957). El 8 de agosto el politburó soviético aprobó la propuesta para la creación de un satélite artificial.

Los soviéticos lograron adelantarse a los estadounidenses y el Sputnik I fue el primer satélite artificial de la tierra. Era una esfera brillante de 58 centímetros en diámetro con cuatro antenas externas con el fin de emitir radio pulsaciones. La Unión Soviética lo lanzó el 4 de octubre de 1957 en una órbita terrestre baja elíptica, iniciando así la Era Espacial.