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Mariano Ospina Peña

El New York Tribune de febrero 13 de 1901 anuncia la llegada del Canciller Carlos Martínez Silva a los Estados Unidos

El Canciller Carlos Martínez Silva llega a los Estados Unidos en calidad de Enviado Especial y Ministro Plenipotenciario con el fin de apoyar a William Nelson Cromwell y lograr la construcción del canal estadounidense por Colombia. El diario New York Tribune lo destaca así:

 “Lo quieren en tierra colombiana”

“El Secretario de Estado de la República Sur Americana está aquí por interés en el Canal de Panamá”

“El Dr. Carlos Martínez Silva, Secretario de Estado de la República de Colombia, uno de los hombres más destacados de esa república, llegó en el vapor Alleghany” ayer desde Savanilla (sic) en misión especial de inducir a este gobierno para que entre en las negociaciones con el fin de adquirir los derechos de la compañía francesa del canal de Panamá y localizar el canal ístmico por territorio colombiano en vez de Nicaragua. Tras conversar en Nueva York con las personas interesadas en la ruta panameña irá a Washington donde es bien conocido por el Departamento de Estado. El Dr. Silva se quedará aquí tal vez seis meses y será sucedido por un Ministro permanente a este país. Dentro de su grupo estaban Tomás Herrán, Cónsul de los Estados Unidos en Medellín, su hijo, Tomás Herrán Jr, Hernando Martínez y J.T. Ford.”[1]

El 14 de marzo el Richmond Dispatch de la ciudad de Richmond, capital del estado de Virginia destaca en primera página del jueves 14 de marzo de 1900 la reunión entre el Canciller colombiano, Carlos Martínez Silva y el Secretario de Estado, John Hay:

“Ruta del Canal de Panamá”

“El Ministro de Colombia se reúne con Míster Hay al respecto”

Washington, Marzo 13- El señor Martínez Silva, Ministro de Relaciones Exteriores de Colombia y de presente acreditado Ministro (embajador) de Colombia a Washington, tuvo una conferencia con el Secretario Hay hoy en relación con discusiones informales sobre la ruta del canal de Panamá dentro del territorio colombiano.

El New York Tribune del martes 20 de agosto de 1901 destaca la siguiente noticia sobre Colombia:

 “Saqueos en el Istmo”

“Rebeldes atacan una estación sin protección en el ferrocarril”

“Habitantes esperan ansiosamente la llegada de buques de guerra británicos y estadounidenses”

“Colón Agosto 19.- Una fuerza de rebeldes (liberales) llegaron a Emperador el sábado en la noche. La estación se encontraba sin tropa en ese momento por lo que saquearon los almacenes chinos.”

 “Los rebeldes evitan las estaciones con tropa.”

“Kingston, Jamaica. Ago. 19- El vapor británico Rosneath arribó aquí hoy de los puertos centroamericanos y trajo noticias de persistentes y continuados ataques por los rebeldes en la salida de Colón y ciudad de Panamá. Los repetidos esfuerzos por parte del gobierno para repeler a los rebeldes han fallado y crece la creencia que el gobierno colombiano se está debilitando.”

 “Tráfico del Istmo sin Obstrucción”

“Seguridad intercambiada entre el Ministro Colombiano y el Secretario Hay”

Washington, Ago.19-El Ministro colombiano, Dr. Silva (Carlos Martínez Silva) conferenció hoy con el Secretario Hay. Ha sido el primer intercambio entre el Secretario y el representante de Colombia desde que comenzaron estos disturbios. El Dr. Silva dio información a míster Hay que el tráfico en el istmo estaba totalmente sin obstrucción y le aseguró la capacidad de Colombia de mantenerlo abierto.

 …Los Estados Unidos sin duda juzgará por si misma si llega el momento para ejercer su autoridad en el istmo. Una solicitud de Colombia probaría esa necesidad pero no es esencial esperar tal solicitud de Colombia…[2]

 No se puede afirmar que haya negociaciones formales o que estas hayan empezado, pero la presencia del señor Silva (sic) aquí asegura que si las autoridades estadounidenses toman la cuestión del canal con el gobierno colombiano, éste último está dispuesto a retirar cualquier obstáculo de su parte para que se adopte esa ruta.[3]

El diario Deseret Evening News de Salt Lake City publica una noticia del diario San Francisco Chronicle del 15 de agosto de 1901. En él se plasma la falta de nacionalismo y nuestra incapacidad de entender la situación de Panamá para los estadounidenses. Dice así:

Deseret Evening News jueves 15 de agosto de 1901

“El Problema en América del Sur”

“La revolución en Colombia, América del Sur, que ha estado en curso por más de un año ya, ha ingresado en una etapa donde nuestros intereses de una trafico sin interrumpir a través del istmo de Panamá, parece estar en peligro.

Hace unos pocos días, un tren fue detenido en un punto quince millas en las afueras de (ciudad de) Panamá. Como medida de precaución a la cañonera Machias se le ha ordenado proceder inmediatamente del Patio Naval de Boston a Hampton Roads con el fin de prepararse allí para navegar para Colón, un puerto en las cercanías de Aspenwall,

el terminal este del Ferrocarril de Panamá. Su misión es de observador y no intervenir ya que nada ha sucedido en la república perturbada llamándonos para intervenir. Nosotros hemos recibido la garantía del libre tránsito a través del istmo por el tratado de 1846 y desde 1885 no hemos sido requeridos para intervenir en los asuntos internos de la república (Colombia) en defensa de nuestros derechos.”[4]

Diario The San Francisco Call de agosto 22 de 1901

Pero la estupidez en Colombia continuaba y a pasos agigantados. El 22 de agosto el diario The San Francisco Call en tercera página destaca:

“Buques de Guerra podrán necesitarse pronto”

“Aún está amenazado la interrupción el tráfico en el istmo”

“Es probable que los Estados Unidos desembarquen tropa para cumplir el tratado”

“El Ministro colombiano, Silva es optimista y no cree que los trenes sean atacados”

 Buró del Call, 1406 G Street, N.W. Washington, ago. 21.-Aún hay amenazas de interrumpir las comunicaciones a través del istmo de Panamá y podrá ser necesario para los Estados Unidos desembarcar marinos e infantes de marina (marines) en cumplimiento de sus obligaciones del tratado.

El Secretario encargado Adee, recibió un telegrama hoy de HA Gudger, Cónsul General de los Estados Unidos en ciudad de Panamá en el cual indica que no ha habido mejoría en la situación y que las tropas colombianas de tierra probablemente no son lo suficientemente fuertes para acabar con los revolucionarios. El comunicado de Gudger está fechado agosto 12, dice que por lo que él puede ver desde su último informe, no ha habido cambio en la situación política del istmo hasta el momento. Durante la semana que precedió este informe, el gobierno no ha hecho ningún esfuerzo en desalojar los revolucionarios quienes se encuentran a corta distancia de la línea del ferrocarril. Cada tren de pasajeros ha salido con una guardia de cincuenta hombres, pero al momento de escribir esta nota, el ferrocarril solicitó retirarlos ya que su presencia a bordo de los trenes puede incitar a que éstos sean atacados.

El día 23 de agosto el San Francisco Call informa:

“La Tarea de Hay en Diplomacia Delicada”

“Dificultades al tratar con las Repúblicas del Sur”

El Presidente McKinley aprueba la política de enviar  Buques de Guerra”

“Una fuerza Naval protegerá los intereses estadounidenses en el istmo y obligara a Europa no intervenir”

Buró del Call, 1406 G Street, N.W. Washington, ago. 22.-El Secretario de Estado Hay regresó hoy de Canton con la satisfacción de saber que McKinley aprueba plenamente cada paso que ha sido tomado por los Departamentos de Estado y de la Armada en relación con los asuntos de Colombia por lo tanto no habrá cambios de política. La tarea de la administración es difícil debido a la disposición de los gobiernos de América Centra y del Sur que resienten cualquier consejo de Washington aun cuando ha sido ofrecido de la manera más amable y con espíritu amigable.

El mismo diario en seguida anota:

“Hay evita el Resentimiento”

Hasta el momento Hay ha logrado evitar levantar resentimiento de parte de alguno de los gobiernos involucrados (Colombia, Ecuador y Venezuela) en el presente problema. Buques de guerra están en camino con el fin de mantener la libertad de comunicación a través del istmo, para proteger los intereses estadounidenses y servir de advertencia a los gobiernos europeos, de mantenerse fuera de esta situación.

También afirma en seguida:

“Huida de los jefes revolucionarios”

“El Ministro en Quito no refiere a problema alguno con el gobierno de Ecuador. Afirma que todos los jefes revolucionarios que huyeron de Colombia y tomaron refugio en Ecuador han regresado a Colombia.”

 Y continúa con Colombia:

“Envía tropas para unirse a Uribe”

“Castro (Cipriano) determinado en hacer la guerra  contra Colombia”

Willemstad, Curasao, agosto 22.-El Presidente Castro ha enviado la cañonera Zumbador Maranda (sic) y otras naves de guerra venezolanas desde La Guaira y Caro con tropas bajo el mando del general Dávila a Riohacha, en la costa colombiana. Ochocientos hombres van en las expediciones. Estas tropas asistirán los revolucionarios bajo el mando del general Uribe Uribe. El Presidente Castro también ha enviado una buena cantidad de municiones.

Vuelve la República Bananera

Diario San Francisco Call del primero de noviembre de 1901

En septiembre de 1901, un grupo de importantes jefes conservadores fraguan un golpe con el que se pretende reponer en la presidencia al Presidente Sanclemente. Considerando los golpistas, que el anciano mandatario por su delicado estado de salud, difícilmente podría ejercer el gobierno, se delegaría del mando un nuevo gabinete conformado tanto por conservadores, como por liberales; con lo cual se pondría punto final a la guerra. Según el plan, Marroquín debía ser depuesto el día 22 de septiembre.

A la cabeza del complot estaba el propio Ministro de Guerra, general Pedro Nel Ospina Vásquez, su primo hermano el general Mariano Ospina Chaparro, el general Henrique Arboleda y don Jorge Holguín.

Empero los conjurados vacilan y Marroquín desbarata con facilidad la intentona. Los  generales Ospina son apresados y van a parar al Panóptico, en tanto que a Holguín y el general Arboleda, el vencedor de Palonegro, se les destierra. El nuevo Ministro de Guerra es José Vicente Concha.[5]

El 1 de noviembre de 1901 el diario de San Francisco publicó en la página 11 el intento de los conservadores y liberales en derrocar al inepto Vicepresidente José Manuel Marroquín:

“Complot para derrocar el poder ejecutivo”

“Los colombianos conspiran contra el Presidente encargado”

“El asunto es considerado serio para el inestable país”

 El golpe de estado fue programado para el 23 de septiembre y se dijo era el resultado de la insatisfacción resultante con el régimen gubernamental. Hubo participación de elementos del liberalismo y dos facciones del partido Conservador de los cuales cada uno tendría dos representantes en el gabinete de 6 miembros. Se propuso reinstalar al presidente una vez depuesto Marroquín quien entregaría la presidencia al general Pedro Nel Ospina.

Y la guerra civil sigue…

 

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[1] Febrero 13 de 1901,  “Want it on Colombian Soil”, New York Tribune, Nueva York

[2] Agosto 20 de 1901, “Looting on the Isthmus”, diario New York Tribune

[3] Marzo 14 de 1901, “Panama Canal Route”, diario Richmond Dispatch, Richmond, Virginia

[4] Agosto 15 de 1901, “South American Trouble”, diario Deseret Evening News, Salt Lake City

[5] Luis Henrique Gómez Casabianca, “El General Manuel Casabianca y su Tiempo”, Cámara de Representantes, Imprenta Nacional de Colombia, Bogotá, 1998