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Mariano Ospina Peña

El 16 de abril de 1904, los Estados Unidos formalmente adquirieron los activos de la Compañía Nueva del Canal de Panamá por la suma de $40 millones de dólares.

En septiembre de 1904, Madman Teddy estaba en plena campaña electoral para la presidencia, Eusebio A. Morales, después Ministro de Instrucción Pública en Panamá,  hacía críticas en la prensa estadounidense a la interpretación del gobierno de los Estados Unidos del Tratado Hay-Bunau Varilla de 1903. Las controversias incluían tasas tarifarias y jurisdicción de los puertos de Panamá y Colón. Incluso había escrito para el North American Review un artículo intitulado El Tratado del Canal de Panamá, Su Historia e Interpretación, pero a última hora lo había retirado. ¿Por qué?:

Personas muy distinguidas llegaron a mi hotel y me rogaron que no publicara el artículo puesto que sin duda pensaban que podría contener revelaciones de la conexión del Presidente Roosevelt con la independencia de Panamá.

Los distinguidos personajes hablaban de parte del Tesorero de Comité Nacional Republicano. Expresaron su temor de que si se revelaba la historia de Panamá, podría hacer que Teodoro Roosevelt perdiera las elecciones. Así ofrecieron reembolsar a Morales el valor que North American Review le pagaría, sí él lo retiraba.

Morales no aceptó la recompensa económica ofrecida pero el día que Roosevelt dirigió al Secretario Taft una carta en la cual entregó instrucciones de ir a Panamá y hacer un arreglo sobre los asuntos pendientes, sí escribió a la revista para cancelar el artículo.

“Felizmente para Panamá, el Presidente Roosevelt se convenció de la justicia de nuestros reclamos…. así la publicación del artículo se hizo innecesario.” [1]   

A pesar de que nunca se rompieron las relaciones diplomáticas entre Colombia y los Estados Unidos, la afrenta del zarpazo panameño difícilmente era olvidada por los colombianos. Entonces las

Elihu Root Secretario de Estado

paces de los Estados Unidos con Colombia no eran fáciles de lograr. El 24 de noviembre de 1906 Elihu Root, ahora Secretario de Estado, llegó a Cartagena tras atender la Conferencia Panamericana en Brasil, hacia una parada no oficial en Colombia. Había venido a Cartagena con el fin de entrevistarse con el Ministro de Relaciones Exteriores, General Alfredo Vásquez Cobo. Según la prensa era una visita amigable que ponía de presente la simpatía del gobierno estadounidense hacia los colombianos y se trataba de rehacer las relaciones de cordialidad que habían caracterizado los Estados Unidos y Colombia.

Mientras los funcionarios conferenciaban buscando un arreglo entre los dos y el régimen del General Rafael Reyes agasajaba a los gringos, en las calles de la ciudad todo estaba en calma. No hubo voces de protesta. La ciudadanía influenciada por las elites guardaba silencio sobre el triste espectáculo de una minoría que buscaba sacar provecho, bien resguardado por el régimen fuerte y autoritario de Reyes. El Presidente controlaba la prensa y tenía especial interés en arreglar los desacuerdos entre los dos países. Pero al igual que las recatadas y encopetadas damas bogotanas, los cartageneros también decían:

Yanquis hijueputas.

El Zorro de Wall Street

El descaro de Cromwell no se detuvo en la independencia de Panamá, ni en lograr los cuarenta millones de dólares que los estadounidenses pagaron por la compañía del canal. En 1904 como cabeza del Ferrocarril de Panamá solicitó y autorizó el pago de dividendos sin justificarlos al nuevo dueño, el gobierno estadounidense.

El 5 de septiembre de 1907, William Nelson Cromwell tuvo la desfachatez de facturar a sus clientes franceses de la Compagnie Nouvelle du Canal de Panama, la suma de $832.449.38 por su exitoso manejo de la situación panameña. En su cuenta y justificación para estas cifras, el abogado afirma que sus servicios habían:

“involucrado casi toda actividad profesional –ingeniería, leyes, legislación, finanzas, diplomacia, administración y dirección en forma tan extensa que sería imposible enumerar en detalle todos la actividades, aún si ello fuera debido.”[2]

En sus propias palabras, según el documento soporte de su cuenta, así es como lograron iniciar la propaganda sobre el canal de Panamá:

“Escribimos un panfleto bien elaborado, que contiene una exposición completa del Canal de Panamá y lo hacemos circular en el Congreso, en la prensa y entre todas las clases influyentes en los Estados Unidos.”

“Obtenemos una audiencia pública ante el Comité del Congreso y hacemos una exposición completa.”

“El 3 de marzo de 1899 logramos hacer aprobar una ley que nombra una nueva comisión para examinar la ruta de Panamá y otras, y por este medio logramos evitar la aprobación final de las leyes del Canal de Nicaragua.”[3]

La cuenta fue tan escandalosa que llevó los franceses a un juicio en el que el Zorro de Wall Street tuvo que argumentar el alto precio de su factura. Oscar Terán reproduce el argumento de Cromwell:

“… en más de treinta años de activa y dilatada carrera profesional, la firma de “Sullivan y Cromwell” se había creado íntimas relaciones, susceptibles de ser aprovechadas ventajosamente, con hombres colocados en posiciones de poder e influencia en todos círculos y en todas partes de los Estados Unidos; y que no solo se hallaban los socios de la firma en pie de estrechas e íntimas relaciones… sino que habían llegado a conocer y a poder sobornar por la influencia a un número considerable de hombres públicos figurantes en la política, en los círculos financieros y en la prensa. Y todos estos prestigios y relaciones fueron de utilidad grande y a veces decisiva y un enorme auxiliar en el descargo de sus deberes profesionales para con el asunto de Panamá… Ni sería posible ni quizás conveniente detallar y enumerar los modos y maneras innumerables con que fueron aprovechados en dicho asunto nuestra posición influyente y nuestro poder… la que contribuyó substancialmente al resultado obtenido y la que nos permitió, durante los críticos trances que atravesó este gran negociado, apartar lo que en varias ocasiones pareció el golpe de gracia de la empresa de Panamá, y cambiar en victorias decisivas los casos más desesperados”.[4]

Sin embargo fue siguiendo este juicio en París, que los reporteros e investigadores de The World lograron las primeras pistas para destapar todo el Affaire Panama.

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[1] Earl Harding, “The Untold Story of Panama”, Athene Press Inc. Nueva York, 1959

[2] Earl Harding, “The Untold Story of Panama”, Athene Press Inc. Nueva York, 1959

[3] Ibid.

[4] Oscar Terán, “Del Tratado Herrán-Hay al Tratado Hay-Bunau Varilla. Historia crítica del atraco yanqui, mal llamado en Colombia la pérdida de Panamá y en Panamá nuestra independencia de Colombia”, Valencia Editores, Bogotá, 1976.