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Mariano Ospina Peña

Para las elecciones de 1908, Madman Teddy decidió no participar. Cumplía con su promesa de no buscar un tercer periodo presidencial. En cambio motivó a su Secretario de Guerra, William Taft

Charles Fairbanks

para sucederle y cometió el error de pasar por encima de su Vicepresidente Charles Fairbanks, quien ofendido por haber sido pasado por alto, hizo publicar en su diario Indianapolis News, la misma información publicada en The World de Nueva York con lo que se logró que a Madman Teddy le aparecía un fantasma que lo mortificaría el resto de su vida.

Un grupo de panameños aparecieron en Nueva York para confrontar a Cromwell. Decían ellos, que él había pactado con los accionistas franceses los reclamos por 3’5 millones y se había robado el resto de los cuarenta millones. Uno de los agentes de prensa de Cromwell le dijo a The World, que Cromwell iba acusar estos chantajistas por hacer falsas acusaciones contra Douglas Robinson, el esposo de la hermana de Roosevelt, Corinne, y Charles P. Taft, un hermano del Presidente Taft y otros personajes igualmente poderosos como J.P. Morgan.[1]

El Partido Demócrata recibió información sobre los hechos de Panamá, en particular de la participación de los influyentes amigos y copartidarios de Teddy en el American Syndicate, el mismo que se había embolsillado los 40 millones de dólares y ellos comenzaron una investigación que con todos los sucesos que seguirían, aclararía todo el novelón canalero.

Norman E. Mack

En el mes de octubre de 1908, el Presidente del Comité Demócrata Norman E. Mack, anunciaba en un artículo del 4 de octubre en el diario New York Daily Tribune titulado “Mr. Mack tries again”, que se había hecho una provisión económica para investigar y hacer castigar a todo patrono que estuviera obligando a sus empleados o coaccionándoles bajo la amenaza de reducirles el sueldo o despedirlos, con el fin de lograr que votaran por el candidato del gobierno, el candidato republicano, William Taft. En ese mismo comunicado el Presidente Mack anunciaba, que el Comité Nacional Demócrata estaba investigando una historia en la cual:

William Nelson Cromwell había organizado un consorcio (American Syndicate) para comprar las acciones de la quebrada compañía francesa que comenzó la construcción del Canal de Panamá. Es sabido que el gobierno de los Estados Unidos había decidido gastar 40 millones en la adquisición de la propiedad y que el consorcio había logrado unas utilidades de 36.5 millones. Dijo que el Comité no había logrado verificar la veracidad de la historia pero que la investigación aún no concluía.”[2]

“La publicación en el día de ayer de que un representante del Mr. Cromwell había dicho al fiscal del distrito, que alguien estaba tratando de obtener dinero de él (Cromwell) alegando que la publicación de la historia por el Comité podría ser suprimida (por medio de la fiscalía del distrito), lo que  cambió en algo la situación. La fiabilidad de las personas presentando la evidencia de esta historia es una de las cosas que el Comité ahora está considerando, dijo el Presidente Mack.”[3]

En el mismo artículo el New York Tribune afirmaba:

“Mr. Cromwell fue citado ayer, de haber dicho que la historia era una fabricación mentirosa, sin contener sombra de verdad. Agregó: Ni yo, ni algún aliado mío, ya sea directamente o indirectamente, en cualquier momento o lugar en Estados Unidos o en el extranjero, jamás compraron acciones o bonos o cualquier tipo de instrumentos financieros de la vieja Panama Canal Company o de la nueva Panama Canal Company o han recibido en algún momento, un solo dólar de los 40 millones pagados por los Estados Unidos. Hago ésta, la afirmación más enérgica, que el idioma puede proveer.”[4]

Es importante anotar que Cromwell integraba en ese momento, el Comité Electoral Republicano. El Senador John T. Morgan de Alabama ya fallecido, quien como ya vimos, había sido un gran

New York Daily Tribune del 4 de oct de 1908 página 3

abogado de la ruta nicaragüense, luchó por hacer conocer lo que él consideraba una maniobra ilegal e inmoral por parte de los Estados Unidos, al desmembrar a Colombia y hacer de su Departamento de Panamá, una República independiente, con éxito parcial que había ido muriendo al no estar Morgan para seguir impulsandole. Una publicidad implacable ahondó las sospechas del público, pero Morgan nunca pudo sacarle la verdad al evasivo Cromwell. Fueron tan poderosas las influencias que luchaban por encubrir el escándalo de Panamá, que a Cromwell le fue permitido mantener secretas las gestiones de todos los todopoderosos magnates envueltos en el asunto.[5]

El 28 de octubre el diario The Salt Lake Herald destapa inquietantes noticias de la corrupción en el gobierno de Teddy en un artículo titulado More canal Graft:

Más Influencia deshonesta en el Canal

William Nelson Cromwell uno de los financiadores de Míster Taft en la presente campaña presidencial parece haber logrado una buena suma de dinero, sin incluir su participación en los $40 millones de dólares que se repartieron entre J.P. Morgan, Charles Taft, Douglas Robinson, cuñado del presidente y otros. De acuerdo al diario World de Nueva York, el general George W. Davis miembro de la Comisión del Canal y primer gobernador de la Zona del Canal fue removido de su cargo en las más humillantes condiciones por instigación de Cromwell.

Al revisar los asuntos del Ferrocarril de Panamá, el general Davis descubrió que después de que los Estados Unidos accedieran comprar toda la propiedad de la compañía francesa por $40 millones de dólares y mientras se examinaban los títulos, William Nelson Cromwell y sus compañeros directores y accionistas declararon y se pagaron a si mismos un gran dividendo de los fondos de la empresa, los cuales no habían devengado en el año anterior y los cuales habían sido apartados con el fin de hacer reparaciones a la carretera y los buques de la empresa.

The Salt Lake Herald de octubre 28 de 1908

Sabiendo que Cromwell no tenía derecho moral a este dinero, el general Davis reportó los hechos a la Comisión Istmica con una clara exposición de los cuestionables métodos utilizados por el abogado corporativo. Éste último trajo a su rescate al Secretario Taft y el Presidente Roosevelt y al general Davis se le ordenó eliminar de su informe, toda referencia negativa contra Cromwell. El general Davis cumplió con las órdenes de Taft y Roosevelt en cuanto al informe de la Comisión Istmica, pero siendo un oficial del ejército, aunque en uso de buen retiro, siguió las regulaciones e incorporó el mismo asunto en un informe al Secretario de Guerra, quien en este caso era Taft. Ese informe fue recibido, pero fue ocultado del público y puesto en los archivos del departamento.

Los nombres de los conspiradores quienes estaban en el negocio de los $40 millones también están siendo cuidados celosamente de ojos inquisitivos por uno de los miembros del gabinete.

William Nelson Cromwell aspira ser Fiscal General (ministro de justicia), no por el sueldo sino por lo que puede aportar a las corporaciones con que está vinculado. La elección de Míster Taft significa que este hombre, Cromwell, dominaría la administración con el interés de saquear. ¿Están las gentes de Utah dispuestas a ser complices de este crimen?

El tres de noviembre las elecciones presidenciales llevaron al favorito de Teddy, su Secretario de Guerra William Taft a la presidencia. El hermano del Presidente electo, Clark P. Taft, negó rotundamente ser miembro del famoso consorcio denominado American Syndicate, mientras Douglas Robinson prefirió guardar silencio. Pronto fueron involucrados, el abogado William Nelson Cromwell, el francés Philippe Bunau-Varilla, el mismo Presidente y el magnate financiero J.P. Morgan. Roosevelt negó en forma enérgica la existencia de un consorcio estadounidense y acusó las publicaciones de ser, no solo escandalosas, sino infames. De la misma manera Pulitzer acusó a Teddy de mentir sobre el asunto panameño y retó las afirmaciones del abogado Cromwell.

El en prefacio de su libro, Alexander Bacon afirma:

“La historia de Panamá es alarmante y humillante. Los intereses tras la gigantesca estafa son tan poderosos que la publicidad por medio de los canales ordinarios es imposible. De allí este libro. El autor visitó París en el verano de 1908 con el fin de investigar el Escándalo Panameño y habla con conocimiento de los hechos.”[6]

 El 8 de diciembre el hermano del Presidente electo Taft, Charles Taft, desde Cincinnanti y por medio de su periódico The Cincinnati Times Star, negaba su

El Hermano de Taft habla de la adquisición panameña
The Evening World del 8 de diciembre de 1908

participación y la del cuñado de Roosevelt en el ahora, Affaire Panamá. Afirmaba que la historia del Evening World y del Indianapolis News era un ataque a la campaña presidencial de su hermano, en la cual se trataba de endilgar al Presidente Roosevelt y Presidente electo William Taft, de haber favorecido, entre otros, a Douglas Robinson y él, Charles Taft, para el saqueo del tesoro estadounidense. Concluía que acciones judiciales en contra de los dos diarios podrían ser tomadas.[7]

El 13 de diciembre Philippe Bunau Varilla declaró al New York Daily Tribune que no existían irregularidades en los pagos efectuados de los 40 millones de dólares ya que:

“los archivos indicaban que, bajo el estricto escrutinio de las autoridades y tribunales franceses, estos habían sido entregados a 227.976 poseedores de acciones individuales.”

Además afirmaba que respaldaba plenamente la declaración de William Nelson Cromwell en cuanto a la:

futilidad de las acusaciones contra Douglas Robinson y Charles Taft, cuñado del Presidente Roosevelt y hermano del Presidente electo. Era imposible para cualquier americano o francés o grupo de inversionistas, meter mano en la transacción, sin figurar en los registros.”[8]

Según Donald Ritchie, todo este escándalo, que lentamente crecía como una bola de nieve, se debía a que los panameños contrariados por la pequeña participación recibida de las utilidades logradas por la empresa neoyorquina de Cromwell, amenazaron con revelar la participación de importantes republicanos en la independencia de Panamá. El hermano del candidato roosveltiano, Charles Taft y el cuñado del mismo Teddy, Douglas Robinson había logrado grandes fortunas cuando el gobierno de los Estados Unidos pagó cuarenta millones de dólares con el fin de adquirir los derechos de los franceses en la concesión. Cromwell, quien hizo de corredor financiero y había creado The New Panama Canal Company con el fin de adquirir por sumas irrisorias los derechos franceses, se presentó ante el fiscal del distrito con el fin de evitar la publicación de la historia del Affaire Panamá, que ya estaba en manos del Comité Nacional Demócrata, y donde negaba las afirmaciones en su contra, buscando impedir un escándalo político y obviamente lavarse las manos. La historia también fue reproducida por el Indianapolis News, del Vicepresidente, Charles W. Fairbanks quien se encontraba enfurecido con Teddy.[9] (ver página 1)

Teddy de inmediato negó todas las acusaciones de una falta de decoro en su actuación en el Affaire Panamá. En una carta a William Duddley Foulke hecha pública en todos los diarios de los Estados Unidos a mediados de diciembre de 1908 dice:

todo era una sarta de mentiras, fabricadas para vender periódicos a un público crédulo. Mintiendo aseveró que los Estados Unidos le había pagado $40 millones directamente al gobierno francés y yo tengo el recibo para probarlo. Con toda certeza no hubo un consorcio (American Syndicate) en los Estados Unidos del que yo supiera tuvo tratos con el gobierno en forma directa o indirecta y, que cada paso importante y cada documento importante, se han hecho públicos. Cualquier afirmación de ciudadanos estadounidenses beneficiándose de la venta, es una falsedad abominable y una calumnia, no contra el gobierno estadounidense sino contra el gobierno francés.

The Evening World del 15 de diciembre de 1908 en el que Teddy se defiende

El15 de diciembre un Teddy furibundo seguía razgandose las vestiduras y proclamando a los cuatro vientos la infamia de Pulitzer. En un mensaje especial al Congreso dijo:

Esta historia no requieren ninguna investigación… constituyen enteramente en los hechos y parcialmente en la forma una calumnia contra el gobierno de los Estados Unidos… El verdadero ofensor es el señor Joseph Pulitzer, director y propietario de The World… por consiguiente, es un deber nacional prioritario llevar ante la justicia a este difamadfor del pueblo estadounidense, a este hombre que gratuita y siniestramente, y sin sombra de justicia, quiere manchar la reputación de distinguidos ciudadanos particulares y acusar al gobierno de su propio país ante los ojos del mundo civilizado de una fechoría del tipo más vil y abyecto, cuando no existe la más minima justificación o descripción de las acusaciones que ha proferido.[10]

Violento ataque contra Roosevelt

Sin embargo apareció William Willett, representante demócrata por el estado de Nueva York, quien afirmó que Teddy era un pigmeo descendiente de comerciantes holandeses. Además demostró como en sus escritos, Teddy atacaba a los Presidentes Washington, Jefferson, Monroe, Jackson, Tyler y Pierce así como otros patriotas estadounidenses, incluso había denominando al héroe naval de la independencia, John Paul Jones, un pirata y al filosofo Thomas Paine, uno de los Padres Fundadores, un ateo pequeño e inmundo. Para terminar, Willett dice:

Roosevelt fue lo suficientemente franco al abusar de otros presidentes, por lo que es impropio que el difamador de Thomas Paine y otros héroes estadounidenses sea quien entable una acción judicial contra Pulitzer o cualquier otro periodista por una supuesta difamación.

El Presidente está equivocado. El no podrá acallar The World. Así comienza el articulo del San Francisco Call del 16 de diciembre de 1908, titulado Presidente Roosevelt Calls for Justice Against Vilifier of the American People (El Presidente pide justicia contra el vilificador del pueblo estadounidense).

Ninguna cantidad de lenguaje vulgar de su parte puede alterar nuestra determinación en tratarle con judicial imparcialidad y escrupulosa justicia. Repetimos lo que ya dijimos: El Congreso de los Estados Unidos debe hacer una investigación exahustiva de toda la transacción panameña para que la verdad completa sea conocida por el pueblo estadounidense.

Envenenado contra quien públicamente decía que había permitido a sus inescrupulosos amigos magnates beneficiarse indebidamente de los fondos públicos, Teddy cometió el peor error de su vida al solicitar como Presidente en ejercicio, se acusara por calumnia y difamación a Joseph Pulitzer, ya que “había manchado el buen nombre de las gentes de los Estados Unidos”, e insistía en que no debería depender de un individuo particular que elevara la demanda contra los calumniadores, sino era a las autoridades gubernamentales a quienes les correspondía abrir las demandas y hacer las acusaciones.[11]

Roosevelt acostumbrado a espantar a sus adversarios con el poder presidencial, una voraz retorica y el “Club de Ananías” subestimó a Joseph Pulitzer quien, anciano y ciego, pero millonario decidió enfrentarle.

No nos intimidaremos por las amenazas de las denuncias de Roosevelt o por el poder de Roosevelt. Ningún otro hombre vivo ha logrado difamar a

El New York Tribune del 7 de diciembre de 1908 en el cual el Presidente refuta los cargos sobre Panamá

los Estados Unidos en forma tan vulgar como este Presidente. Lo decimos con inmensa tristeza. The World tiene infinitamente más respeto por la posición de Presidente de los Estados Unidos que el mostrado por Teodoro Roosevelt durante estos años que ha mantenido un reino de terror vilipendiando el honor y la honestidad de empleados públicos y ciudadanos privados quienes se oponen a sus políticas, o quienes se interponen en sus propósitos.[12]

Madman Teddy de inmediato puso a su gobierno en la tarea de desmentir las inquietudes que poco a poco comenzaban a hacerse los diferentes medios tras las publicaciones del Indianapolis News y The World. Llamó al su Fiscal General, Charles J. Bonaparte, un descendiente del héroe francés, y lo puso a trabajar en la forma de perjudicar legalmente a quienes estaban destapando toda la podredumbre en los hechos de Panamá. En Estados Unidos no existía una ley federal contra la difamación y además, los acusados, J.P. Morgan, Charles Taft, Douglas Robinson y demás se mantenían callados y a pesar de las amenazas, no hacían denuncia alguna, por lo tanto a Bonaparte le toco contentarse con una acusación del código del Distrito de Columbia basada en quien publique una difamación será castigado con una multa que no exceda mil dólares o encarcelamiento por un término no mayor a cinco años o ambos.

El 17 de febrero de 1909, bajo una tremenda presión de Teddy y apenas dos semanas antes de entregar su presidencia, Bonaparte en el Distrito de Columbia hizo cinco acusaciones contra Pulitzer, sus editores, Caleb Van Hamm y Robert Hunt Lyman, así como la corporación de Pulitzer,  por calumnia y difamación en las personas de Theodore Roosevelt, John Pierpont Morgan, Douglas Robinson, Charles P. Taft, Elihu Root, y William Nelson Cromwell. Acusaciones similares se hicieron contra el Indianapolis News. [13]  Entonces el Evening World tomó una fuerte posición, su director editorial, Frank I. Cobb, en la editorial intitulada “El World no podrá ser acallado”, acusó a Roosevelt de persecución política a los dos diarios por haber simpatizado con la campaña demócrata a la presidencia, y para finalizar escribió:

“Mucho tiempo después de que el señor Roosevelt haya muerto, mucho tiempo después de que los actuales editores de este periódico estén muertos, el World continuara como un gran periódico independiente, sin dejarnos amordazar, sin dejarnos intimidar y sin dejarnos aterrorizar.”[14]

Mientras tanto Joseph Pulitzer se encontraba en su yate a tres millas de la costa, en aguas internacionales, evitando así su captura. Con el fin de preparar su defensa, Pulitizer envió sus reporteros estrella, Henry Hall y Earl Harding, a todo lugar posible en busca de información sobre la independencia de Panamá. Sus hombres estuvieron en Panamá, Colombia, París, Nueva York y Washington buscando e investigando hasta el más mínimo detalle. Joseph Pulitzer por medio de su diario neoyorquino, The World, haría famosa la frase:

“¿Quién se quedó con los cuarenta millones?”

El Presidente Roosevelt pide justicia

“Gran Jurado en Washington acusa a The World por difamación” Primera página febrero 17 de 1909. Gracias a esta demanda, Joseph Pulitzer ordenó a sus periodistas comenzar las más completa investigación sobre los hechos de Panamá

Y fue tras una exhaustiva investigación periodística, preparándose Pulitzer para afrontar la demanda de Teddy, en que se pudo desenvolver toda la trama de este novelón canalero.

Teddy revira

Roosevelt hizo todo en su poder para evitar que los reporteros encontraran pruebas incriminatorias. Hall y Harding fueron seguidos por agentes del Servicio Secreto estadounidense a todas partes que fueron. Los agentes abrían toda correspondencia llegada al edificio  Pulitzer, y detuvieron a Harding en Colombia, cuando pensaron que había logrado documentos valiosos.[15]

“La recolección de las pruebas para la defensa de The World fue impedida en todo momento por los agentes del gobierno y Cromwell. Los editores y periodistas asignados a la investigación sobre Panamá fueron seguidos, sus teléfonos, telegramas y correos interceptados.”

“Contrario a las afirmaciones del Presidente Teodoro Roosevelt de que no hubo un consorcio especulando con los valores de la compañía francesa, The World logró descubrir los registros de tres grupos financieros en los Estados Unidos que habían intervenido en varios momentos desde el comienzo de la empresa de Lesseps. Ésta investigación continuó mucho después de la primera explosiva declaración de Roosevelt.”[16]  

The World en su investigación, rastreó los dineros pagados por el gobierno estadounidense y pudo establecer que estos no habían ido al gobierno francés como se afirmaba, sino a la empresa de Cromwell, que a su vez actuaba como testaferro para John Pierpont Morgan. Se sugería, que personal muy cercano al Presidente había logrado grandes utilidades (entre ellos Elihu Root) y afirmaban sobre la codicia estadounidense en la “revolución panameña”.[17]

En Francia cuando los reporteros trataron de accesar los registros del Compagnie Nouvelle du Canal de Panama con el fin de identificar los verdaderos receptores de los $40 millones, las autoridades francesas les informaron que estos habían sido sellados por orden de un juzgado y habían entrado a depósito durante 20 años con el Chambelán de Sellos en una caja fuerte en el banco Credit Lyonnais, tras lo cual serían destruidos. Simultáneamente Pulitzer contrató un abogado inglés apoyado por abogados franceses, para investigar la Compagnie Nouvelle du Canal de Panama reemplazante de la Compagnie du Canal de Panama. Logró hacer que les fuera entregado el contenido de la caja fuerte y para su sorpresa, los registros de la compañía simplemente habían desaparecido. Tras haber sido bloqueados todos sus esfuerzos, el inglés reportó a Pulitzer:

“Nunca en mi larga experiencia en asuntos empresariales, he sabido de una corporación pública, y más, una de tanta importancia, el haber desaparecido y todo rastro de su existencia haber sido borrado, como es el caso de Compagnie Nouvelle du Canal de Panama.”

También se perdió la identidad de los accionistas puesto que:

“Originalmente, las acciones habían sido registradas, así toda transacción podía ser rastreada, pero posteriormente se logró transformar en acciones al portador, las cuales pasaban de mano en mano, sin registro alguno… No existe nada que muestre los nombres de los dueños de las acciones en el momento de la liquidación de la empresa, y por ende de quienes recibieron el dinero pagado por los Estados Unidos.”[18]

Tras cientos de esfuerzos perdidos, los reporteros por fin comenzaron a encontrar evidencias sólidas sobre los sucesos de Panamá. Finalmente, fue el testimonio de Raoul Amador (sobre su padre en la Casa Blanca con Teddy) lo que logró que evidencia sobre la “revolución” panameña comenzara a aparecer. Los demás “próceres” buscando evitar que se les acusara de perjurio, comenzaron a entregar evidencia sólida. Tomás Arias entregó a The World copias de los códigos secretos que habían utilizado. Duque testificó que Cromwell lo había llevado a ver a Hay a principios de septiembre de 1903 y que Cromwell le ofreció la presidencia de Panamá, si servía de instigador para la “revolución”. The World también logró hacerse a una copia de las memorias de Arango que habían sido suprimidas con anterioridad y que narraban el papel del gobierno estadounidense en las etapas de planeación. También aparecieron algunos de los cables perdidos con lo que comenzaron a revelarse informaciones contradictorias.[19]

La oposición Vs Teddy

Lo curioso es que, si los franceses despilfarraron muchos millones de dólares por su corrupción en el manejo de la obra en Panamá, los estadounidenses no fueron mejores administradores.

Charles J. Bonaparte

Muchos periódicos destacan las acusaciones contra el gobierno. Un artículo titulado Rainey Starts Fight (Rainey comienza la pelea) nos cuenta:

El 16 de enero de 1909 la oposición demócrata comenzó la pelea contra el gobierno de Teddy y esta empieza por el negociado del Canal de Panamá. El New York Daily Tribune del 18 de enero cita al representante Henry T. Rainey del estado de Illinois de haber acusado a varios de los hombres responsables del éxito del Canal de Panamá, de haber cometido hechos indebidos. Dentro de los acusados estuvieron el Presidente, el Presidente electo, el Senador Cabot Lodge de Massachusetts, William Nelson Cromwell y otros. Denunció la demanda pendiente contra los diarios The World y Indianapolis News, llamó a William Nelson Cromwell un pirata y denominó a financistas neoyorquinos como buitres. Dijo muchas cosas contra el Presidente Obaldía de Panamá y atacó al Presidente electo Taft por su reciente viaje a Panamá en donde se dedicó a empujar la candidatura presidencial de Obaldía. Atacó al Senador Lodge por su participación en la compra de buques para Panamá y aseguró que Randolph G. Ward de Nueva York será el beneficiario del negociado ferrocarrilero más infame presentado a cualquier gobierno el cual en este momento está pendiente ante la Asamblea General de Panamá. También dijo que Arnold Shanklin, el cónsul general en Panamá ha retenido informes porque debe su puesto a William Nelson Cromwell y terminó acusando a Míter Cromwell, Roger L. Farnham, W.S. Harvey y Charles P. Taft de tratar de empobrecer a Panamá.

Se caen las demandas de Teddy

Los fiscales del Distrito de Columbia trataron de extradidar de Nueva York e Indianapólis a los periodistas demandados. Sin embargo el juez Albert Barnes Anderson no concedió las de Indianapolis News y su fallo determinó el fin de los esfuerzos del gobierno para llevar los periodistas hasta el Distrito de Columbia.

El 25 de enero de 1910 se abrió el juicio y el abogado de The World De Lancey Nicholl argumentó ante el juez, que el gobierno federal no tenía la jurisdicción para enjuiciar un caso de difamación, que podía ser resuelto a manera estatal ya fuera en Nueva York o Indiana. El juez Hough estuvo de acuerdo con el defensor de The World y reafirmó la decisión del Juez Anderson en el caso del Indianapolis News. Así que el 26 de enero de 1910, fue rechazada la demanda del Fiscal General Bonaparte.

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[1] Westbrook Peglar, “Roosevelt Attempted To Jail Pulitzer For Lese Majestic”, diario Park City Daily News, enero 11 de 1960

[2] Octubre 4 de 1908, New York Daily Tribune

[3] Ibid.

[4] Ibid.

[5] Earl Harding, “The Untold Story of Panama”, Athene Press Inc. Nueva York, 1959

[6] Alexander S. Bacon, “The Woolly Horse”, sin editorial, Nueva York, 1909

[7] Diciembre 8 de 1908, The Evening World

[8] Diciembre 13 de 1908,  New York Daily Tribune

[9] Donald Ritchie, “Press Gallery: Congress and the Washington Correspondents”, Harvard University Press, Cambridge, Massachusetts, 1991

[10] Ovidio Díaz Espino en “How Wallstreet created a nation”, Four Walls Eight Windows, Nueva York, 2001

[11] Diciembre 15 de 1908, The Evening World

[12] Diciembre 16 de 1908, Presidente Roosevelt Calls for Justice Against Vilifier of the American People, diario The San Francisco Call

[13] Donald Ritchie, “Press Gallery: Congress and the Washington Correspondents”, Harvard University Press, Cambridge, Massachusetts, 1991

[14] Febrero 18 de 1909, The Evening World

[15] Ovidio Díaz Espino, “How Wall Street created a Nation”, Four Walls Eight Windows, Nueva York, 2001

[16] Earl Harding, “The Untold Story of Panama”, Athene Press Inc. Nueva York, 1959

[17] Donald Ritchie, “Press Gallery: Congress and the Washington Correspondents”, Harvard University Press, Cambridge, Massachusetts, 1991

[18] Ovidio Díaz Espino, “How Wall Street created a Nation”, Four Walls Eight Windows, Nueva York, 2001

[19] Ibid.